Comprar un café 2.0 con iPhone

publicado en: Nuevas Tecnologías, Social Media | 0

Gracias a Amazon, Ebay, los ebooks y las nuevas tecnologías, la cultura de la compra online se está difundiendo rápidamente.

A través de la web 2.0 es posible tener una placentera y satisfactoria experiencia de compra gracias a la interacción del usuario con las Redes Sociales:

Casi la totalidad de las tiendas virtuales tiene su página Facebook, lugar perfecto donde compartir opiniones y comentarios. De hecho, el Social Network acerca el consumidor a la marca, ejerce una importante acción de fidelización, añade un componente lúdico a la compra y ofrece a los clientes la posibilidad de debatir sobre los productos.

Con el 2011 ha empezado definitivamente la Era de la compra digital. El desarrollo de plataformas tecnológicas como tablets y smartphones (iPad e iPhone por citar un ejemplo) permite aprovechar la experiencia de la compra on-line prácticamente en cualquier sitio, teniendo la posibilidad de acceder prácticamente a cualquier producto: desde un par de zapatillas personalizadas hasta…¡un café!.

Starbucks lanza el café 2.0

6800 tiendas Starbucks en Estados Unidos ofrecen a sus clientes la posibilidad de comprar el café a través de sus smartphones, sin la necesidad de pagar en efectivo. Gracias a la aplicación “Starbucks Card Mobile”, de momento disponible solo para iPhone y Blackberry, será posible disfrutar de una aromática taza de café con un simple click del móvil. La plataforma de pago permitirá pagar a través de tarjeta de crédito o PayPal.

“Starbucks Card Mobile” pronto será disponible para Android, que ya está desarrollando “Gingerbread”, tecnología de pago a través de smartphone, que según los expertos revolucionará por completo el e-commerce:

Sin monederos ni cajas

La combinación de nuevas tecnologías y e-commerce consentirá en breve deshacerse completamente de los monederos. Solo necesitaremos leer el código de barras con nuestro smartphone y simplemente tocando la pantalla efectuaremos el pago.

Desaparecerán las colas para pagar, ya no tendremos que esperar para recibir las vueltas y las cajas llegarán a ser piezas de museo.

Francesco Garofano

Dissenart

Fuente: La Repubblica