Domnosis: la nueva frontera del sexo 2.0

¿Os acordáis el Orgasmatron de la película El Dormilón de Woody Allen? Pues parece que esta forma “futurista” de hacer sexo haya llegado a nuestros tiempos ¡a través de las Redes Sociales!

En Estados Unidos se está difundiendo una nueva forma de sexo de pago: Domnosis. Se trata de la fusión de las palabras dominación e hipnosis.

La formula es muy sencilla: cyber dominatrices ofrecen por medio de canales como YouTube o páginas web vídeos que inducen el usuario en un estado de hipnotismo a través del cual podrá conectar con sus deseos sexuales más reprimidos, suscitando así profundas emociones. ¡O por lo menos esto es lo que afirman ellas! Estas sesiones de hipnosis erótica se pueden hacer también por vídeo-conferencia.

¿Un ejemplo? Tessa Fields. Se trata de una hipno-terapeuta americana que decidió experimentar el potencial erótico de su profesión. Además de servicios de video-conferencia y llamadas telefónicas, Tessa vende en su página web también MP3 de hipnosis erótica. Tessa se define una geek, o sea una persona fascinada por la tecnología. Además comenta: “I’m quite happy to live in an era where geek is chic. After all, isn’t it hot to be dominated by sexy AND smart?“. Y como cada geek que se respete, Tessa está también en Twitter.

Además de las cyber dominatrices, en Internet hay también empresas que se dedican a la producción de vídeos hipnóticos como por ejemplo Trance Providers o Kismet Video.

La Domnosis no se ha difundido mucho en Europa y parece que no existan cyber-dominatores.

En conclusión

Además de cuestionarme de si es ético el uso de la hipnosis para inducir el paciente en tal estado de sumisión, me pregunto también si las redes y medios sociales no se estén convirtiendo en un instrumento de aislamiento y separación de la realizad en vez de un medio para socializar.

¿Y tu qué opinas al respeto? ¡Deja tu comentario en nuestro Blog o en nuestra página Facebook!

Fuente: Corriere della Sera

 

próximo puesto

Atrás puesto

© 2017 Dissenart

Tema de Anders Norén